Una actualización grande, una película o una copia de seguridad en la nube: estimar cuánto tardará es sencillo. Lo más rápido es usar la Calculadora de tiempo de descarga; a continuación explicamos cómo funciona el cálculo y dónde está la trampa clásica.
La fórmula: tamaño dividido por ancho de banda
La idea es simple: tiempo = tamaño del archivo ÷ ancho de banda. Transferir un archivo de 1 GB a 1 gigabit por segundo tarda en teoría unos ocho segundos. El único problema: el tamaño y la velocidad casi siempre se indican en unidades distintas, y ahí es donde falla la mayoría.
La trampa Mbit/MByte: el factor 8
Tu tarifa de internet se anuncia en megabits por segundo (Mbit/s). Los tamaños de archivo, en cambio, aparecen en megabytes (MByte) o gigabytes (GByte). Un byte se compone de 8 bits, así que Mbit/s no es lo mismo que MByte/s.
- 1 byte = 8 bits
- Por tanto, 100 Mbit/s equivalen solo a 12,5 MByte/s
- Si olvidas el 8, te equivocas por un factor de ocho
Regla práctica: divide tus Mbit/s entre 8 para saber cuántos megabytes por segundo llegan realmente.
Ejemplo: 10 GB a 100 Mbit/s
Hagamos el cálculo con cuidado. 10 GB en bits son 10 × 8.000 = 80.000 Mbit. Divididos entre 100 Mbit/s resultan 800 segundos, es decir, 13 minutos y 20 segundos.
- Tamaño del archivo: 10 GB → 80.000 Mbit
- Ancho de banda: 100 Mbit/s
- Tiempo: 80.000 ÷ 100 = 800 s = 13 min 20 s
Por qué en la práctica tarda más
El valor calculado es una estimación ideal. En la realidad casi siempre se suma un pequeño porcentaje: la sobrecarga del protocolo, un wifi inestable, servidores saturados o un límite del otro extremo frenan la transferencia. Reserva algo de margen, pero para una estimación rápida la fórmula basta.