Pocos valores de medida se expresan en tantas unidades como la tasa de fuga: mbar·l/s en Europa, atm·cc/s en América, Pa·m³/s según el SI, sccm en equipos de caudal. La Convertidor de tasas de fuga (pruebas de estanqueidad) traduce entre todas y, si se desea, convierte la lectura de helio en una tasa de fuga de aire.
Las unidades de un vistazo
Todas las unidades de tasa de fuga describen lo mismo: un caudal pV (presión × volumen por tiempo). Los factores clave: 1 mbar·l/s = 0,1 Pa·m³/s ≈ 0,987 atm·cc/s ≈ 59,2 sccm. Entendidas las magnitudes de referencia, se ve que la diferencia es puro escalado; lo crítico llega al cambiar de gas.
Paso a paso
- Introducir la tasa medida: valor y unidad del detector, p. ej. 1×10⁻⁷ mbar·l/s
- Elegir la unidad de destino: se muestran en paralelo todas las unidades habituales
- Activar la conversión de gas: helio → aire, eligiendo el régimen de flujo
- Clasificar el resultado: la calculadora sitúa la tasa en las clases de estanqueidad típicas
La trampa: el helio no es aire
Una fuga medida con helio no deja pasar aire en la misma medida, y el factor de conversión depende del régimen de flujo. En flujo molecular (fugas pequeñas, alto vacío) el caudal escala con 1/√M: el aire fluye más despacio que el helio por un factor √(4/29) ≈ 0,37. En flujo laminar (fugas mayores) manda la viscosidad: el aire queda solo un 8 % por debajo del helio. La misma fuga, dos factores distintos: 10⁻⁷ mbar·l/s de helio corresponden según el régimen a 3,7×10⁻⁸ o 9,3×10⁻⁸ mbar·l/s de aire.
Clasificación práctica
Valores orientativos para especificaciones: 10⁻³ mbar·l/s se oye silbar, 10⁻⁵ es estanco al agua, desde 10⁻⁷ un sistema se considera técnicamente estanco para alto vacío, y las aplicaciones de semiconductores exigen a menudo 10⁻⁹ o mejor. Para las recepciones rige siempre la condición de referencia definida en el protocolo: tipo de gas, diferencia de presión y temperatura forman parte de toda indicación seria de tasa de fuga.